Tras el exitoso lanzamiento del satélite SUCHAI 4 a bordo de un cohete de SpaceX, un grupo de alumnos del Departamento de Ingeniería Informática de la universidad colaboró y estuvo detrás del desarrollo del software crítico que operará a bordo del satélite una vez en órbita.
Bajo la tutela de académicos del departamento estos jóvenes están demostrando que el código programado en las aulas de la USACH puede controlar tecnología en el espacio exterior.
El Desafío Extremo: Programar a “Bajo Nivel” y Contra el Reloj
A diferencia de los sistemas web tradicionales, el software espacial se ejecuta en microprocesadores sumamente limitados y restrictivos en memoria y poder de cómputo. Además, al ser satélites de baja órbita, solo pasan sobre Santiago cuatro veces al día en ventanas de apenas 5 a 10 minutos. En ese brevísimo lapso, la estación terrena debe enviar instrucciones y descargar datos. El resto del tiempo, el satélite debe ser completamente autónomo.
Y es aquí donde para superar estas dificultades, los estudiantes del DIINF han desarrollado soluciones fuera de órbita:
Lucas Mecías: El “Director de Orquesta” de los Comandos Espaciales
Lucas, estudiante de último semestre, asumió la tarea de automatizar la operación de los CubeSats para optimizar al máximo las cortas ventanas de comunicación. Su proyecto permite enviar “recetas” complejas de comandos que el satélite ejecuta de manera secuencial y autónoma en órbita.
“Esta ventana de tiempo lo que se hace es mandarle comandos… Lo que yo hice fue crear un sistema para mandarle ‘recetas’ de comandos, como un lote que se ejecuten en secuencia. Es un logro poder demostrarte que puedes hacer cosas difíciles.” — Lucas Mecías
Josué Mateluna: Diseñando la Interfaz de Operación Satelital
Con el fin de evitar que los operadores tengan que escribir complejas líneas de código en consola de texto a contrarreloj, Josué desarrolló Kiliñan. Se trata de una interfaz gráfica para el Suchai Flight Software (SFS) que facilita el monitoreo y control del satélite de manera intuitiva y visual.
“Es súper entretenido ver que lo que estoy haciendo es un producto real que se va a usar… No quería tomar un tema de escritorio o que solo quedara plasmado en un paper que nadie más va a leer.” — Josué Mateluna
Patricio Briceño: Controlando Satélites con Inteligencia Artificial y Lenguaje Natural
Patricio se adentró en la frontera de la tecnología moderna diseñando una arquitectura basada en intenciones con Modelos de Lenguaje (LLMs) para constelaciones de satélites. Su sistema busca que un operador pueda ingresar una orden en lenguaje natural y que agentes de inteligencia artificial la traduzcan, coordinen y ejecuten automáticamente de acuerdo a la telemetría.
“Mi propuesta apunta a crear un sistema que ocupe varios agentes con LLM para que puedan tomar una intención en lenguaje natural del usuario… Te ayuda a estar en la frontera de todo lo que se está investigando hoy en día en el mundo.” — Patricio Briceño
Nicole Torres y Antonia Cisternas: Las Guardianas de la Ciberseguridad Orbital
La seguridad en el espacio es vital. Nicole Torres desarrollará una red neuronal para detectar intrusiones y anomalías de telecomunicación en CubeSats que operan bajo el protocolo CSP (CubeSat Space Protocol).
Por su parte, Antonia Cisternas trabajó en una herramienta para simular y analizar ataques de “movimiento lateral” en constelaciones de satélites, analizando cómo un ciberataque a una constelación de satélites podría propagarse desde un satélite y terminar infectado al resto de la red. Ambas contaron con la co-guía de un experto en ciberseguridad de la Universidad Estatal de Nuevo México (NMSU) de EE.UU.
“Aprender todo el contexto espacial, entender qué es un satélite, cómo se comunican y cómo funciona la ciberseguridad en este entorno ha sido todo un desafío.” — Nicole Torres
“Se sale harto de la zona de confort. Casi siempre son temas que ni siquiera se ven de forma separada en algunos ramos, son totalmente nuevos.” — Antonia Cisternas
Claudia Villa: Democratizando la Ciencia Espacial con Enfoque Social
Claudia rompió los esquemas tradicionales de la informática al diseñar una estación terrena de bajísimo costo (menos de $200 USD) para colegios en diferentes regiones del país. Su proyecto busca que niños y niñas de enseñanza media puedan armar sus propias antenas y capturar señales de satélites reales, democratizando el acceso a las ciencias. Gracias a su impacto, la iniciativa se adjudicó un fondo VIME de la USACH.

“Casi todas las tesis de informática son de hacer una página web… Yo me puse a llorar cuando leí una tesis similar porque lo encontré demasiado lindo; de verdad le va a poder ayudar a la gente. No es una página que va a quedar ahí botada.” — Claudia Villa
Es en este punto de convergencia donde se consolida el verdadero Sello DIINF: la capacidad de forjar profesionales de excelencia técnica internacional que no pierden de vista el bienestar y el desarrollo de su entorno social. Tanto académicos como estudiantes lograron usar al máximo sus habilidades y lograr un hito aeroespacial y dejar un pedazo de nuestro departamento en la órbita de nuestro planeta.
Por Ignacio Arévalo y Valentina Kächele